La Clave de la sociedad de la informacion es el acceso Universal

Es esencial que cambiemos nuestras actitudes y nuestros enfoques sobre las personas con discapacidad, que garanticemos todos los derechos y libertades fundamentales, incluido el derecho a participar plenamente en la sociedad.

martes, 17 de julio de 2007

Hasta 30000€ de multa por medicamentos sin etiquetar en braille

Tal y como apunta la Ponencia de la Ley de Medicamento, que se debate en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, las empresas farmacéuticas que vendan medicamentos que no lleven su nombre impreso en braille en el envase serán sancionadas por una infracción leve con multa de entre 6.000 y 30.000 euros.

Esta Ponencia indica, exactamente, que será sancionado “no incluir en los envases de los medicamentos la información en alfabeto Braille para su correcta identificación por las personas invidentes y con discapacidad visual”, conforme a lo establecido en otro apartado del informe sobre el braille en los fármacos. Este apartado señala que en “todos los envases de los medicamentos deberán figurar, impresos en alfabeto braille, todos los datos necesarios para su correcta identificación”.

Asimismo, “el titular de la autorización garantizará que, previa solicitud de las asociaciones de pacientes afectados, el prospecto esté disponible en formatos apropiados para las personas invidentes o con visión parcial”. La diputada indicó también que no será necesario que el precio del medicamento figure en el envase, ya que el usuario tendrá, tras la compra, un recibo con el precio original del producto y con el porcentaje aportado por él.

Además, el informe ha matizado el punto donde se indicaba que los farmacéuticos no podrían dispensar nunca medicamentos que requieran receta médica a los ciudadanos que no la aportaran en el momento de su compra, según la portavoz socialista en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, Isabel Pozuelo.

Hasta 30000€ de multa por medicamentos sin etiquetar en braille

Tal y como apunta la Ponencia de la Ley de Medicamento, que se debate en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, las empresas farmacéuticas que vendan medicamentos que no lleven su nombre impreso en braille en el envase serán sancionadas por una infracción leve con multa de entre 6.000 y 30.000 euros.

Esta Ponencia indica, exactamente, que será sancionado “no incluir en los envases de los medicamentos la información en alfabeto Braille para su correcta identificación por las personas invidentes y con discapacidad visual”, conforme a lo establecido en otro apartado del informe sobre el braille en los fármacos. Este apartado señala que en “todos los envases de los medicamentos deberán figurar, impresos en alfabeto braille, todos los datos necesarios para su correcta identificación”.

Asimismo, “el titular de la autorización garantizará que, previa solicitud de las asociaciones de pacientes afectados, el prospecto esté disponible en formatos apropiados para las personas invidentes o con visión parcial”. La diputada indicó también que no será necesario que el precio del medicamento figure en el envase, ya que el usuario tendrá, tras la compra, un recibo con el precio original del producto y con el porcentaje aportado por él.

Además, el informe ha matizado el punto donde se indicaba que los farmacéuticos no podrían dispensar nunca medicamentos que requieran receta médica a los ciudadanos que no la aportaran en el momento de su compra, según la portavoz socialista en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, Isabel Pozuelo.

Los ciegos podrán votar en secreto con papeletas pasadas a braille

El Congreso aprobó el jueves la medida. Además, las lenguas de signos catalana y española se han declarado oficiales.El Congreso de los Diputados respaldó el jueves dos medidas destinadas a mejorar la vida y la integración social de dos de los grandes colectivos con discapacidad.Por un lado, aprobó una ley por la que se reconocen oficiales las lenguas de signos española y catalana (las dos existentes) y se dotan más recursos para facilitar la comunicación oral de las personas con deficiencias auditivas, que son alrededor de un millón en nuestro país; un 10% de ellos, con sordera profunda.
Traductores
A efectos prácticos, esto obligará al Estado, entre otras cosas, a disponer de traductores en ámbitos como los de la Administración, la sanidad o los colegios, lo que redundará en una mayor autonomía de las personas sordas.La segunda medida afecta a las personas con deficiencias audiovisuales, que vieron satisfecha el jueves una reclamación que llevaban haciendo desde 2002: la de poder votar en secreto, como el resto de los ciudadanos, gracias al lenguaje braille.Esto afectará a un buen número de las 67.000 personas afiliadas a la ONCE (no todas saben braille), como reconoció a 20 minutos el director de Servicios Sociales de esa entidad, Xavier Grau, que lo consideró un paso positivo.Queda ahora en manos de los técnicos el determinar cómo se llevará a la práctica esta modificación de la Ley Electoral, más compleja en el caso del Senado, y que previsiblemente estará lista de cara a las generales de 2008.
Mucho camino por andar
Aunque las medidas fueron celebradas tanto por el colectivo de ciegos como por el de sordos, todos son conscientes de que aún queda mucho camino por andar.Como afirma Xavier Grau, de la ONCE, todavía hay que desarrollar en reglamentos muchos aspectos de la Ley de Igualdad.La tecnología es curiosamente el factor que más preocupa: puede ser una ayuda, pero también una barrera. En el caso de los ciegos, piden que se adapte la televisión digital terrestre, que se facilite aún más el acceso a la web y que se modifiquen elementos cotidianos como los cajeros automáticos o los electrodomésticos.